El miércoles 16 la Reserva Federal subió tipos por primera vez desde 2023. 25 puntos básicos, hasta el 3,75-4,00%. Votación: 12 a 0.
Mi sistema tenía ese escenario marcado como el más probable desde la semana anterior.
Y sin embargo, la semana pasada no te dije “cambio de régimen”.
Antes de explicarte por qué, una pregunta para ti.
¿Qué hiciste tú el miércoles a las ocho de la tarde, cuando salió la noticia?
Quizá miraste la cartera con el estómago encogido pensando “¿tengo que hacer algo?”. O quizá no hiciste nada, pero tampoco porque hubieras decidido de antemano qué hacer.
Las dos cosas son lo mismo: reaccionar a un titular sin un proceso que te diga qué significa para ti.
🧭 Así leo yo el mercado
1. Qué ha cambiado
Desde julio el mercado se movía bajo un cuadro que en mi sistema se llamaba “susto de estanflación por la energía”: precios subiendo y miedo a que la economía se frenara.
Ese cuadro ha terminado. El nuevo tiene otro nombre: tipos altos durante más tiempo.
Inflación que no cede y tipos que se quedan arriba, pero con una economía que aguanta. No es estanflación: las ventas minoristas de agosto subieron un 1,2% y las peticiones de desempleo siguen bajas. Lo que ha cambiado es que el mercado ha asumido que el dinero va a seguir caro mucho más tiempo del que esperaba.
2. Cómo lo sé (el proceso, no la corazonada)
Cada domingo hago una foto del mercado: qué historias lo están moviendo y cuánta evidencia real hay detrás de cada una. Hechos que se comprueban, no opiniones.
Y tengo una regla escrita que no negocio: un cambio de régimen no cuenta hasta que se confirma en dos fotos consecutivas.
La semana pasada saltó la primera. Podría haberte escrito “el régimen ha cambiado” y habría sonado muy listo. No lo hice. Faltaba la segunda foto.
Esta semana llegó. La Fed subiendo, y la mayoría del comité viendo al menos otra subida más este año. La propia Fed proyectando la inflación en el 3,7% para 2026 y sin volver al 2% hasta 2029. El bono a 10 años tocando el 5% por primera vez desde 2007.
Ahora sí.
No te cuento esto para que pienses que lo vi venir. Te lo cuento porque el sistema me obligó a esperar cuando lo fácil era hablar antes.
Y fíjate en lo que eso significa para ti: yo también tengo el impulso de reaccionar al titular. La diferencia no es que yo lo controle mejor. Es que tengo una regla escrita que decide por mí cuándo toca esperar.
3. Qué significa
Un cambio de régimen no cambia automáticamente tu cartera. Cambia las preguntas que deberías hacerte sobre ella.
¿Sigue teniendo sentido cada posición en este nuevo cuadro?
¿O la mantienes porque la decisión tenía sentido en el cuadro anterior?
Esas preguntas las respondo yo para mi cartera con mi proceso. Nadie puede responderlas por ti.
4. Lo que viene
Saber leer un cambio de régimen es solo la mitad del trabajo.
La otra mitad es tener un proceso escrito que te diga qué hacer con esa lectura, sin improvisar cada vez que el mercado se mueve.
Y precisamente eso es lo que quiero ayudarte a hacer. Todavía no puedo contarte más. Pero llegará. Y lo sabrás por aquí.
Marc
Esto no es consejo financiero.