Si quisiera asustarte esta semana, tendría material de sobra.
La inflación de Estados Unidos está en el 3,7 %, con la subyacente subiendo un 0,3 % por segundo mes consecutivo. La Reserva Federal subió tipos en septiembre y el mercado llegó a descontar otra subida en diciembre. El petróleo WTI superó los 100 dólares por primera vez y Ormuz sigue sin acuerdo. La semana pasada, además, el Nasdaq cayó un 4,5 %.
Con estos datos, cualquiera podría escribir que viene una corrección fuerte o una recesión.
Y aun así, no estoy saliendo del mercado.
No significa que ignore lo que está pasando. Significa que no tomo una decisión de salida solo porque el escenario macroeconómico se complique.
Lo que sí hago es endurecer el filtro: soy más exigente con las empresas en las que entro. El martes te conté por qué la IA no pasa ese filtro ahora.
Esa es la diferencia entre ignorar la macro y utilizarla. La macro cambia el filtro, no activa por sí sola el botón de salida.
¿Y qué determina ese cambio? El precio.
El S&P 500 sigue dentro de un rango, en su parte alta y cerca de máximos históricos (el precio más alto que ha alcanzado nunca). Un rango es eso: el precio se mueve entre un techo y un suelo sin romper ninguno de los dos.
Por ahora, no ha perdido ningún mínimo relevante: ninguno de los niveles que, en mi lectura, sostienen la estructura de la subida.
La tendencia ha perdido fuerza respecto a otras fases, algo que encaja con mi lectura de una fase expansiva más madura. Pero perder fuerza no es lo mismo que haber cambiado de tendencia.
La tendencia sigue vigente hasta que el precio demuestre lo contrario.
¿Y qué me haría cambiar de postura?
Que el precio rompiera una parte importante de esa estructura y perdiera un mínimo relevante. Esa es la condición que vigilo. No necesito anticipar si ocurrirá la semana que viene; necesito saber qué haré si ocurre.
Puede pasar. Si pasa, cambio. No estoy diciendo que el mercado vaya a subir. Estoy diciendo cuál es mi línea para dejar de tratar la tendencia actual como vigente.
La macro te dice en qué mundo estás. El precio te dice cuándo ha cambiado.
Defenderse de lo que podría pasar es anticipar un escenario. Esperar a que el precio rompa, con una condición decidida de antemano, es aplicar un criterio.
Hasta entonces, la caída es una posibilidad, no un hecho confirmado por la estructura del precio.
En Método Aurea decides de antemano qué tendría que pasar para cambiar de postura: qué miras en la macro, qué miras en el precio y dónde está tu línea.
El lunes 2 de noviembre abro las 10 plazas de la Edición Fundadores. La lista de espera se entera antes que nadie.
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Marc
PD: No te digo que el mercado vaya a subir ni que debas dejar de protegerte. Te cuento qué miro yo para decidir si cambio de postura y por qué hoy no lo hago. Esto no es consejo financiero.